La nueva normalidad en los juzgados

La nueva normalidad en los juzgados

La actividad de la nueva normalidad en los juzgados ya se comienza a vislumbrar no solo en su interior, sino también en el exterior. Desde que se decretase el Estado de Alarma, el pasado 14 de marzo, la justicia solo ha funcionado para fallecimientos, nacimientos y causas urgentes.

Ahora que ya ha llegado el momento de iniciar la desescalada judicial, se pueden observar señalizaciones, mamparas y colas de acceso a los juzgados. Además, es recomendable realizar consultas de forma no presencial y, durante los juicios, los agentes jurídicos llevan mascarilla.

Como es de esperar, se pueden encontrar numerosos recipientes con gel hidroalcohólico para desinfectarse las manos y se tratan de evitar las aglomeraciones dentro de las instalaciones. Para ello, se fijan vistas con bastante tiempo entre unas y otras. Pero parte de esta nueva normalidad en los juzgados supone que haya menos juicios y que las partes tengan que aguardar su turno en la calle, a las puertas de los juzgados y guardando la distancia de seguridad. Esto puede llegar a suponer un problema conforme se avanza hacia los días más calurosos, ya que no puedes despistarte por si el agente judicial te llama.

Reactivación de la actividad judicial

El País Vasco, a diferencia de otras comunidades autónomas, precisa de una entrega presencial en papel para poder iniciar casi todos los procedimientos judiciales. Por ello, se han establecido diferentes turnos de entrega con el objetivo de evitar aglomeraciones. En previsión al aluvión de demandas que se pueden originar durante estas próximas semanas, arranca también un sistema inédito de entrega de nuevos asuntos mediante cita previa.

Otra de las soluciones que se han tomado es programar menos juicios y hacerlo de forma escalonada, para conseguir que la espera sea la menor posible. A pesar de ello, hay que tener en cuenta que nunca se puede saber con certeza lo que durará un juicio.

Por otro lado, ha sido necesario reorganizar las agendas de los jueces para dar salida a los asuntos pendientes y evitar que se pueda saturar el sistema. Al final, lo más importante es que se puedan celebrar juicios, porque hace 3 meses que no se celebra ninguno.

En definitiva, la nueva normalidad en los juzgados se prevé compleja debido a una más que previsible avalancha de procedimientos. Estos, unidos a los paralizados por el Estado de Alarma, pueden suponer una parálisis debido a la saturación de los juzgados.

Author: Advocatum Abokatuak

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